Fue un partido duro, feo y bronco. La segunda parte del encuentro que el Madrid perdió en Belgrado contra el Partizan, donde los jugadores andaron tan a la gresca y los árbitros mediaron tan poco que todo el mundo se quedó con cuentas pendientes. El Madrid se cobró las suyas en un primer cuarto impecable (24-9). Luego perdió los tres restantes, vio cómo Tripkovic y su seis de ocho en tiros de tres lanzaban al Partizan, y temió vivir una crisis más, y ya van varias, en forma de derrota en la Euroliga. Lo evitó Marko Tomas con un triple desde más de siete metros cuando el partido moría. Así está el Madrid de baloncesto. Sufriente siempre; luchador siempre; y desde hace poco con motivos para la sospecha: Papadopoulos, fichado para conquistar la Euroliga, promedia 19 puntos y 14 rebotes desde que está cedido en el Bolonia por su pobre rendimiento madridista.
REAL MADRID 68 - PARTIZAN 67
Real Madrid: Sánchez (7), Llull (3), Tomas (10), Massey (7), Reyes (15) -cinco inicial- Bullock (6), López (6), Hosley (7), Mumbrú (4) y Hervelle (3).
Partizan: Tepic (6), Lasme (7), Rasic (-), Vesely (4), Vranes (2) -cinco inicial-; Tripkovic (22), Velickovic (10), Vitkovac (-), Rakocevic (2), Milosevic (9) y Bozic (5).
Árbitros: L. Voreadis (Gr.), B. Ryzhyk (Ucr.), Ó. Lefwerth (Sue.). Eliminaron a Lasme y Vesely.
Unos 5.000 espectadores en Vistalegre.
No le vendrían nada mal esos números al Madrid, que se situó segundo del Grupo D pese a que se desangró por donde el griego debió imponer su ley. El Partizan, un equipo que no se distingue por su fortaleza interior, capturó tres rechaces más que los madridistas (34 por 31), flojos en la defensa del lado débil por mucho que Felipe Reyes, de nuevo, se multiplicara con 15 puntos y nueve rebotes.
Otros resultados. DKV, 97; Roma, 93. Panathinaikos, 76; Barcelona 87.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2008