Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Segunda venta de Yves Saint Laurent

Pierre Bergé presenta los objetos más íntimos y cotidianos del diseñador

El Yves Saint Laurent más íntimo saldrá a subasta entre los días 17 al 20 de este mes. Así lo anunció ayer Pierre Bergé, el empresario y mecenas que compartió su vida con el modisto fallecido el año pasado. La primera subasta, la que el pasado febrero ofreció las importantísimas obras de arte y las reliquias históricas que decoraron las casas de ambos, fue calificada por los expertos como "la subasta del siglo". Los casi 350 millones de euros recaudados en el Grand Palais de París dan una idea de lo que allí se exponía. Pero esta vez será diferente. Christie's, que organizó la anterior convocatoria y también se encargará de ésta con Pierre Bergé & Associés, calcula que lo recaudado alcanzará los cuatro millones de euros. Bergé ha querido que este dinero se destine a la investigación del sida.

Aunque las piezas de esta subasta carezcan del interés museístico de la primera, tienen un valor añadido: el de ser los objetos cotidianos, esas pequeñas cosas que reflejan la personalidad de quienes las poseen. Los objetos pertenecen a sus mansiones parisienses y al castillo Gabriel, una soberbia mansión de 1874 situada en la costa normanda y levantada en medio de un parque de 30 hectáreas.

Toda la decoración de este palacio recrea el universo de la obra de Marcel Proust En busca del tiempo perdido. Apliques de cristal y bronce dorado (40.000 a 60.000 euros), exquisitos silloncitos de terciopelo (de 2.000 a 3.000 euros), jarrones de porcelana oriental (3.000 euros), una cajita de bronce dorado con un relieve del famoso poema de Verlaine Il pleure dans mon coeur... Los objetos de esta subasta reflejan a la perfección los gustos de Saint Laurent y de su compañero y mecenas, su amor por la literatura, el arte, Oriente, la historia y los viajes, y su necesidad de vivir saturados por la belleza más exquisita.

Entre los cuadros a la venta hay dos aguafuertes, uno de Joan Miró, Equinoxe, tasado en 25.000 euros, que estaba en uno de los salones del diseñador, y otro de Picasso, Sueño y mentira de Franco, que se puede comprar por 10.000 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de noviembre de 2009