Máximo Ortiz Barberà sufrió un accidente laboral el 3 de junio de 2002. Estuvo ingresado cinco meses en varios centros médicos de Amposta y Tortosa, y en ese tiempo sufrió una infección a causa de una mala praxis médica. En febrero de 2003, a causa de los dolores insoportables que sufría, volvió al hospital, pero esta vez al Instituto Guttmann de Barcelona, de donde salió postrado de por vida en silla de ruedas.
La Navidad más luminosa de los últimos años se acerca para dar paso a un año 2010 con recorte de presupuestos del 0,4% y de casi el 5% de la inversión del Ayuntamiento de Barcelona. Es el resultado de una crisis que ha hundido los ingresos del Consistorio en un 8%, con bajadas en todos los capítulos: tasas, transferencias del Estado, impuestos indirectos...
El Gobierno catalán todavía no las ha concretado y algunas son meras declaraciones de intenciones, pero las medidas anticorrupción que el Ejecutivo de José Montilla está preparando ya han chocado con los recelos de Convergència i Unió y de sus alcaldes.
A menos ingresos, controlar el gasto y recurrir a los bancos. La regla de tres que casi todos los mortales se aplican en sus economías parece que también la observa el Ayuntamiento de Barcelona en el presupuesto que está ultimando para 2010, que ascenderá a 2.428 millones de euros, frente a los 2.438 millones del año pasado, lo que representa una caída del 0,4%.