La Navidad más luminosa de los últimos años se acerca para dar paso a un año 2010 con recorte de presupuestos del 0,4% y de casi el 5% de la inversión del Ayuntamiento de Barcelona. Es el resultado de una crisis que ha hundido los ingresos del Consistorio en un 8%, con bajadas en todos los capítulos: tasas, transferencias del Estado, impuestos indirectos... Pese a ello, el Ayuntamiento ha decidido dejar atrás la austeridad en los decorados navideños. Unas grandes barreras de luz ya se adivinan en la calle de Aragó y la Gran Via, donde se han instalado franjas de 14 metros de ancho. En otras vías, la iluminación será temática.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de noviembre de 2009