La detención del sospechoso del atentado frustrado en Times Square, un paquistaní de 30 años recientemente nacionalizado norteamericano, pone a Estados Unidos ante dos graves realidades: la persistencia del complot terrorista para atacar destructivamente este país y la utilización con ese fin de individuos plenamente incorporados a esta sociedad.
A la misma hora que los espacios aéreos de Irlanda y de parte de Escocia estaban cerrados ayer por una nueva amenaza de ceniza del volcán Eyjafjalla, los ministros de Transportes de la UE se alegraban de que hubiera un nuevo sistema de reacción más mesurado y racional en sustitución del que hace dos semanas obligó a cerrar drásticamente los cielos europeos.
Elecciones en Reino Unido
El sistema electoral británico, con circunscripciones de un escaño, favorece a los laboristas, penaliza a los conservadores y perjudica extraordinariamente a los liberales-demócratas. Eso se debe a una serie de factores combinados. Que el sistema favorece al laborismo lo demuestran las cifras.
Las últimas horas de campaña de las elecciones británicas de mañana se han visto marcadas por el frenesí de los tres candidatos, a la búsqueda de votos en unos comicios que se auguran muy igualados. Pero, sobre todo, por una serie de mensajes confusos sobre el llamado voto táctico.
El presidente de Uruguay, José Mujica, reconoció ayer públicamente el coste político que puede suponerle su apoyo a la elección de Néstor Kirchner como primer secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). "He tomado la decisión de acompañar el consenso de todos los presidentes y de dar prioridad a la integración de América Latina", afirmó Mujica en la cumbre.
La grave crisis política que ha paralizado el centro de Bangkok durante los dos últimos meses, ha diezmado el turismo y ha levantado los fantasmas de una guerra civil en Tailandia dio ayer un gran paso hacia su fin, pero no quedó aún desactivada. Los líderes de los camisas rojas saludaron la oferta realizada el día anterior por el primer ministro.
RAMÓN LOBO | Madrid
30 años y cuatro guerras después de la muerte del dictador, serbios, croatas y bosnios reafirman sus diferencias aunque hablen una misma lengua