Las dudas sobre la marcha de la economía española provocaron ayer un serio castigo de los inversores. Entre caídas bursátiles por toda Europa, la española fue la más profunda y se dejó un 5,4%, la segunda peor bajada del año. Mientras, el contagio griego que se extiende por la eurozona encareció la deuda española y se amplió en 20 puntos el diferencial con el bono alemán. En un ambiente de incertidumbre, la agencia France Presse recogió el rumor de que España pedirá un plan de rescate al FMI de 280.000 millones. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero se vio obligado a salir al paso. Visiblemente enojado, calificó de "absoluta locura" y "despropósito monumental" tal hipótesis. A dos meses de que España afronte un examen decisivo cuando venzan letras y bonos por 24.663 millones, Zapatero analizará hoy la situación en su encuentro con Mariano Rajoy.
MÁS INFORMACIÓN
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 2010