El presidente de ERC, Joan Puigcercós, volvió a tender la mano ayer al líder de CiU, Artur Mas, a quien propuso una reunión formal para explorar vías de entendimiento entre ambas formaciones a pocos meses de las elecciones catalanas. Puigcercós condicionó, no obstante, este acercamiento a que CiU despeje dudas sobre la financiación de la federación, después de que el Parlament haya puesto en marcha una comisión de investigación sobre el caso Millet y una posible deriva a la financiación irregular de CiU.
En un acto de proclamación del concejal Jordi Portabella como presidente del consejo nacional de ERC, Puigcercós pidió a CiU que sea "valiente" y que haga "limpieza" interna para quedar libre de "hipotecas". "Creemos que CiU es un partido imprescindible en la política catalana, pero queremos que rectifiquen y digan que cambiarán de actitud siendo valientes y jugando limpio", remachó Puigcercós.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010