Un recital de Estrella Morente, el primero que ofrecerá tras el fallecimiento de su padre, abrirá el próximo día 8 el Flamenco Festival London 2011 que presentará en el Sadler's Wells Theatre a grandes innovadores del género como los bailaores y coreógrafos Israel Galván, Rocío Molina o Eva Yerbabuena.
La cita, que dirige Miguel Marín, ofrecerá hasta el 19 de febrero 15 funciones de ocho espectáculos. Además del cante de la primogénita del desaparecido Enrique Morente, podrán oírse también a Miguel Poveda y la guitarra de Tomatito con el espectáculo Luz de guía, dedicado a Camarón. El festival, que celebra su 8ª edición, cuenta con un presupuesto de 450.000 euros. "Este año las subvenciones al festival suman 105.000 euros, un 24% del presupuesto, el resto esperamos recaudarlo en taquilla. En las ediciones anteriores hemos colgado el cartel de "No hay billetes" en casi todas las actuaciones, si la cosas continúan así tendremos unos 21.000 espectadores", explicó ayer en Sevilla Miguel Marín, quien creo el Flamenco Festival hace diez años en Nueva York y, desde 2003, lo organiza también anualmente en Londres; además de ofrecer ediciones especiales en Japón, China y en varias ciudades europeas.
"A partir de este año el festival de Nueva York pasará a ser bienal y los años en los que no se celebre vamos a llevar el flamenco a mercados emergentes. Comenzaremos el próximo octubre en Brasil y en noviembre, estaremos en Rusia", adelanta Marín. "La idea es consolidar los espacios que hemos conquistado durante estos años y programar a una compañía que quiera hacer temporada los años en los que no se celebre el festival. Por ejemplo, este mes estará Flamenco hoy, de Carlos Saura, en el City Center de Nueva York", asegura.
La programación en Londres incluye también a la Compañía Aída Gómez, con Carmen, y a la bailaora Mercedes Ruiz.
La crisis sumada a la reciente declaración de la Unesco del flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad hacen necesaria una "reordenación del sector que conlleve la racionalización de los recursos", concluye Miguel Marín.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011