El empresario Ángel Fenoll, cabecilla del caso Brugal, dio ayer una nueva muestra su arrollador ímpetu a la hora de defender su hegemonía en el negocio de la basura en La Vega Baja. El empresario, imputado por cohecho, tráfico de influencias y extorsión, no dudó en irrumpir en pleno del Ayuntamiento de Almoradí para reclamar, a viva voz y rodeado de cámaras y focos amigos (TV Vega Baja, de su propiedad), una deuda del Consistorio de dos millones de euros por la contrata de la basura. Fenoll está a punto de perder ese contrato tras 25 años de adjudicación. "Señor alcalde, dígame cuándo me va a pagar los dos millones que me debe por la basura. Entre todos los del PP me vais a llevar a la ruina", espetó al regidor, Antonio Ángel Hurtado, del PP.
"Ha montado el numerito, porque pierde la contrata", dice el alcalde
La puesta en escena de Fenoll surtió efecto. El alcalde aparcó la renovación de la contrata de la basura que estaba previsto adjudicar en la sesión plenaria. El nuevo adjudicatario era, de acuerdo con la puntuación de la mesa técnica, la firma la Generala. La firma de Fenoll, que aspiraba a renovar el contrato, obtuvo dos puntos menos.
Fenoll aprovechó su intervención en el pleno para echar en cara al regidor las, según él, falsas promesas de pago. "Lleva más de un año engañándome, y los bancos ya no me dan respiro. Le he dicho que esto es una injusticia. Entre él, y el resto de Ayuntamientos donde tengo la concesión de la basura me deben 24 millones de euros", explicó. "No puede ser que se vayan y me dejen en la estacada. Me van a llevar a la ruina, a mí a y a mis trabajadores", abundó.
Fenoll tampoco desaprovechó la ocasión para arremeter con otros líderes del PP valenciano, entre ellos el regional, Francisco Camps, y el provincial de Alicante, José Joaquín Ripoll. "He dicho que Camps y Ripoll tienen que tomar cartas en el asunto para que no haya desvío de las partidas. Lo que se consigna para servicios que no se desvíe. Porque mucho hablar de Zapatero, pero aquí los del PP me llevan a la ruina", reiteró.
El alcalde de Almoradí valoró así la insólita iniciativa del empresario: "Ha venido a montar el numerito porque no será el nuevo adjudicatario del servicio de la basura. Pero la decisión se ha hecho sobre la base de los informes técnicos", explicó. Hurtado admitió que el Consistorio tiene una deuda pendiente con este adjudicatario, "pero no de dos millones, sino de 1,5", precisó. "Hasta 2009, estábamos al corriente de los pagos, pero a partir de ahí y con la crisis han venido los problemas", añadió.
El regidor aseguró que le ha presentado un plan de pago al empresario, pero se mostró inflexible en cuanto a su exclusión del nuevo contrato, y no por su presión en el pleno. "Lo hemos dejado sobre la mesa para aclarar unas dudas planteadas por el PSPV, pero en 15 días lo retomamos", dijo el alcalde. "He invitado a Fenoll a que se entreviste con los técnicos para ver cómo ha sido el proceso de adjudicación, y si no queda contento que acuda a los tribunales", razonó.
El portavoz del Grupo Socialista municipal, Javier Cañizares, señaló que las dudas sobre la "falta de transparencia del proceso" (adjudicación de la contrata a la General a cambio de supuestamente retirar una demanda al Ayuntamiento por otras obras) fue aprovechada por el alcalde para intentar salir airoso del trance.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011