El número dos de la candidatura autonómica de EUPV por Castellón, Víctor Tormo, admitió ayer ante el juez haber llamado "corrupto" al presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, pero dijo haberlo hecho como "una crítica como ciudadano a un personaje político" ante la "indignidad política que se vive en Castellón".
Tormo fue juzgado ayer en Castellón por injurias tras la denuncia presentada por el dirigente del PP. Según sostuvo, llamó "corrupto" a Fabra en dos ocasiones, una en la entrada del hospital Provincial y otra en la calle Mayor de Castellón. La denuncia fue presentada, días después, por los dos policías locales que ejercen de escoltas de Carlos Fabra.
La defensa de Tormo argumentó que la demora en la presentación de la denuncia se debe a que se hizo después de que fuera anunciado como candidato de EU, por lo que "hay un móvil espurio" y sostuvo que "aunque se haya ratificado el atestado de la policía, debería haber sido Fabra quien presentara la denuncia personalmente", ya que "los agentes no son representantes" del presidente de la Diputación. La acusación pide para Tormo dos multas, una por cada supuesto delito de injurias, de 10 euros al día durante 15 días cada una.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011