Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

"Aguirre se creía el papel más que la duquesa de Alba"

Con Aguirre, el magnífico, Manuel Vicent mata dos pájaros de un tiro. Realiza una crónica de 50 años de la historia de España y cumple el deseo anunciado de Jesús Aguirre, cura, director de una editorial y último duque de Alba, que pronosticó que el escritor de Villavieja (1936) sería su biógrafo. "Es un personaje que siendo real es prácticamente de ficción, si sigues toda su biografía llega un momento que rompe todos los límites de la imaginación", aseguró ayer Vicent, que presentó en Valencia su último trabajo. "Por otra parte, a mí me ha servido como de eje para retratar también toda una generación de intelectuales, de periodistas, gente inteligente, gente snob, gente sarcástica. Y éste era uno de sus más genuinos representantes". Y existió, porque de ser inventado no hubiera sido creíble.

Su perfil lo resume: "Tenía tres estigmas, tenía todas las connotaciones para, en el entorno social de los años cincuenta, ser un réprobo. Era hijo natural, era ex cura, o cura renegado, algo terrible; y era homosexual. Pese a ello llegó a lo máximo en la escala social".

¿Era entonces un advenedizo? No por el dinero, según el escritor, pero sí quiso progresar por el esplendor, el brillo. Y lo logró con una constante: "Desde el primer momento ejerció sobre su propia vida una liturgia, no dejó nunca de ser un cura, todo lo hizo como un oficio. Cuando dirigió Taurus, la forma de hablar no dejaba de ser como las pláticas que daba en la iglesia universitaria en Madrid. Y cuando entra en la aristocracia la ejerce como una representación también". En definitiva, "se creía el papel más que ella, que no le daba importancia a ser duquesa".

A Vicent, Aguirre le caía "simpatiquísimo", porque "era muy brillante, muy inteligente y muy divertido. Y cree que el libro le hubiera gustado, "por lo menos el título". Pero no cree que su aristocrática familia vaya a leerlo. "No está escrito para meterse en charcos... ni en Tomates [en referencia al desaparecido programa de cotilleos]". Por último, Vicent cree que Cayetana Fitz-James Stuart se enamoró de un señor que tenía respuesta para todo. "Eso era muy seductor para una mujer como ella".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011