La saga que desde hace un año atrapa el futuro de EMI acabó ayer, con el grupo bancario estadounidense Citigroup haciéndose con el control de la discográfica de los Beatles y de Pink Floyd. La entidad se encargará de reducir la abultada deuda de la compañía en un 63% y le aportará la liquidez necesaria para sobrevivir.
De esta manera queda completamente fuera del juego el financiero Guy Hands, que a través de Terra Firma Capital Partners se hizo con EMI en agosto de 2007, tras pagar 4.200 millones de libras, unos 4.900 millones de euros. Pero Hands debía 3.000 millones a Citigroup, que se negó en banda a negociar la deuda.
El caso de EMI, la cuarta compañía discográfica, muestra las dificultades a las que se enfrenta la industria en la nueva realidad tecnológica. Su deuda asciende a 3.970 millones de euros. Y Warner Music, la tercera, acaba de contratar a Goldman Sachs para que conduzca su proceso de venta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011