El Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) hizo ayer balance de 2010 con lluvia de grandes cifras incidiendo en la comparación con la gestión del anterior Gobierno de la Xunta. El brazo económico de la Consellería de Economía asegura que ha fomentado la inversión de 1.212 millones gracias a sus líneas de apoyo a las empresas. Supone, según el organismo que dirige Joaquín Varela, un crecimiento del 43% respecto a lo ejecutado en 2009.
El mayor aumento está en la línea de avales, una herramienta que el Gobierno bipartito reservaba solo a grandes empresas. En 2010 fueron 1.506 las operaciones aprobadas, la mayoría con pymes (que tienen entre 10 y 250 trabajadores) que representan el 80% del total. Entre ellas está la operación con el astillero Vulcano, la mayor de ese año, que permitirá que la factoría en suspensión de pagos termine uno de sus pedidos.
El conselleiro de Economía, Javier Guerra, aseguró que la actividad del Igape, cuyo presupuesto ha caído un 12% este año, seguirá la misma línea de apoyo a las empresas que exporten y que inviertan. Sin embargo, da por cerradas las ayudas a la compra de automóviles argumentando que es el Gobierno central quien tiene "que llevar la iniciativa".
El instituto cerrará sus oficinas exteriores Estados Unidos, Alemania, Polonia, China y Japón. A cambio, ha suscrito un convenio con la patronal gallega para que los empresarios se encarguen de abrir y gestionar otras oficinas fuera de España.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011