Mi hija terminó el Bachillerato el curso 2010. Quería estudiar Veterinaria y no tuvo suficiente nota. Hubo un alud de estudiantes de FP Superior que pudieron entrar porque tenían mejores calificaciones y no había cupos: 6.000 bachilleres se quedaron en la calle (ni, ni...).
Visto que con la FP Superior podíamos mejorar nota, se matriculó en CFGS de Documentación Sanitaria y en septiembre empezó sus clases. Ahora el Ministerio de Educación, a medio curso, nos cambia las reglas del juego, se sacan de la manga un real decreto del 9 de diciembre y nos dicen que para subir nota tiene que examinarse de la fase específica de asignaturas que no ha visto en un año.
Mi hija estudia de 9.00 a 14.50 y a las 15.30 empieza las prácticas hasta las 20.30. Además, tendremos que buscar algún refuerzo para que se ponga al día de la fase específica.
¿Cuándo van a dejar de jugar con el futuro de nuestros hijos y con sus ilusiones?.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2011