El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal ha tildado hoy de "injustas y desproporcionadas" la críticas vertidas desde el Gobierno a la pastoral de los obispos vascos donde se cuestionaba la Ley de Partidos que busca ilegalizar a Batasuna. Los obispos consideran que la misiva suscrita por los prelados de San Sebastián, Bilbao y Vitoria condena el terrorismo, expresa un claro compromiso en defensa de las víctimas de la violencia y no toma parte por ningún partido político en concreto.
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El Ejecutivo y el propio José María Aznar, que el pasado lunes pidió una condena del Episcopado, esperaban un distanciamiento mucho más explícito del documento de los sacerdotes vascos.
En un comunicado de cuatro puntos emitido después de la reunión de su Comité Ejecutivo, la Conferencia Episcopal asegura que "se siente en el deber de denunciar la forma de ejercer la critica, a todas luces injusta y desproporcionada, a que ha dado lugar la referida carta pastoral".
"La libertad de información y de opinión", añade, "no autoriza a ninguna instancia social a desfigurar el sentido del documento, omitiendo partes esenciales o haciéndole decir lo que realmente no dice. Parece evidente que con esta actitud descalificadora se daña gravemente a la Iglesia, disminuyendo su credibilidad moral y limitando la libertad que le garantiza su estatuto jurídico, tal como lo establecen la Constitución y los Acuerdos firmados entre el Estado y la Santa Sede".
"Una clara y terminante" condena al terrorismo
Según la jerarquía de la Iglesia católica, la carta pastoral de los obispos vascos contiene "una clara y terminante condena del terrorismo" y también, tal como señalan los prelados de las diocésis de Euskadi, de "todas aquellas personas o grupos que colaboran con las acciones terroristas, las encubren o las defienden". Proclama igualmente la pastoral de los obispos vascos, según la Conferencia Episcopal, "el compromiso de la Iglesia en la defensa, acompañamiento y protección de los amenazados y de las víctimas, así como su apuesta inequívoca por la eliminación del terrorismo. No es justo afirmar que en el citado documento se opta por un partido político determinado".
El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal deja claro, no obstante, que reconoce "la legitimidad del Estado de Derecho para regular la participación de los partidos políticos en la vida pública al servicio del bien común". El comunicado concluye con una invitación "a todos a tener en cuenta que el terrorismo supone siempre una gravísima perversión de la conciencia moral, cuya rectificación no se verá facilitada con el desprestigio de instituciones como la Iglesia, que tiene como parte esencial de su misión iluminar, formar y fortalecer la conciencia moral de las personas y de la vida social de acuerdo con la Ley de Dios y con el Evangelio".
En el comunicado facilitado hoy los obispos no hacen referencia a la carta firmada por 358 sacerdotes vascos y publicada tras la pastoral de los obispos vascos, ni a la petición del arzobispo castrense, monseñor Estepa, el pasado lunes, para convocar con carácter urgente una reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal y de que se de una respuesta más clara a la citada pastoral.
"Llamar inmorales a los obispos"
El cardenal y arzobispo de Barcelona Ricard María Carles, a su llegada a la sede de la Conferencia Episcopal, ha reprochado a José María Aznar sus críticas a la carta de los prelados y ha señaldo que "un presidente de Gobierno no puede llamar inmorales a los obispos".
Carles ha recordado que los obispos "han tenido mucha paciencia con una ley tan importante como la de la clase de religión" y ha añadido que también los obispos han podido pronunciarse sobre la moralidad de "ciertas leyes que precisamente hacen los políticos".