El secretario general del Partido Popular, Javier Arenas, ha respondido al comunicado de los obispos y ha asegurado que la postura manifestada hoy por la Conferencia Episcopal española ante la pastoral de los obispos vascos se limita a hacer una "defensa corporativista" sin entrar a valorar en profundidad el problema.
Ante la respuesta dada por la Conferencia Episcopal a la actuación de los prelados vascos, Arenas ha señalado que, en opinión del PP, "se debe hacer una reflexión más en profundidad, ya que por ejemplo, en ese comunicado no se dice nada de la carta de los sacerdotes en el País Vasco que defienden la autodeterminación, que están apoyando claramente la independencia".
El dirigente del PP ha agregado que, una vez conocido ese comunicado, el PP mantiene "la misma opinión" que tenía en relación a la pastoral de los obispos vascos, y ha afirmado que "la Iglesia debe pensar en profundidad a quién satisface el comunicado de hoy y a quién le produce decepción y tristeza". Según Arenas, esta es una primera valoración y en los próximos días el PP irá madurando su posición "ante ese comunicado que, sin duda, es importante".
Sin respuesta "clara y rotunda"
El comunicado de la Conferencia Episcopal también ha sido recibido con escepticismo por el PSOE. El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, ha lamentado que los obispos no adopten "una posición clara y rotunda" frente a quienes practican la violencia y cooperan políticamente con ellos.
En opinión de Caldera, con esta actitud la Iglesia "defrauda el interés de sus fieles y no cumple el papel evangélico que debe desempeñar en esta sociedad". El político socialista ha añadido que ésta debería corregir inmediatamente, no sólo su posición sobre la pastoral de los obispos vascos, sino también sobre "comportamientos mundanos que tienen poco que ver con el reino de los cielos".