La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha revelado que una "una de las opciones" que estudia el Ejecutivo para resolver la crisis del secuestro del atunero vasco Alakrana es que la Audiencia Nacional juzgue a los dos piratas detenidos en España pero que cumplan su condena en Somalia. En declaraciones a Radio Nacional, la titular de Defensa ha vuelto a insistir en que todas las opciones que se barajan estarán "dentro de las leyes" y tendrán un único objetivo: que los marineros regresen a casa "sanos y salvos".
Chacón ha informado de que otros tres barcos han sido secuestrados en aguas del Índico. En total, hay 12 embarcaciones retenidas por piratas somalíes, incluida el Alakrana, y unos 200 marineros secuestrados. La ministra ha querido subrayar que los asaltantes "no son los piratas románticos en los que uno pueda pensar" y ha añadido que tienen "conexiones y bufetes de abogados de lo más sofisticados en Londres". Por ello, ha instado a la comunidad internacional a "rastrear el dinero" que se paga por los rescates para "cortar de raíz" el sustento económico de los piratas, así como "las conexiones que estas organizaciones criminales" mantienen con Europa y, en concreto, con abogados británicos.
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Mientras tanto, la situación de los dos presuntos piratas presos en España -cuya liberación y repatriación a Somalia reclaman sus secuaces que retienen a los 36 tripulantes del Alakrana frente a la costa de Somalia- no ha cambiado. La fiscalía de la Audiencia Nacional todavía no ha tomado ninguna decisión sobre lo que hacer con ellos así que el juez Santiago Pedraz, a cuya disposición se encuentran los detenidos, sigue adelante con la instrucción de los delitos.
El magistrado no ha tomado aún ninguna decisión -ni el fiscal, ni las defensas de los piratas se lo han pedido hasta el momento- pero se plantea llamar a declarar a los militares que los detuvieron para que les den su versión de lo ocurrido (infantes de marina a bordo de la fragata Canarias). El arresto se produjo después de que un avión de los destinados en la Operación Atalanta contra la piratería, divisara que ambos somalíes tripulaban uno de los esquifes que se habían utilizado para el asalto al atunero vasco.
Otra de las posibles diligencias que Pedraz podría adoptar en los próximos días es ofrecer al armador del barco español secuestrado, Kepa Etxebarria -que actualmente se encuentra en Nairobi negociando el rescate con los piratas junto al embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto-, que se persone en el caso como acusación.
Por ahora, la investigación sobre las 36 detenciones ilegales y el delito de asociación ilícita presuntamente cometidos por Cabdiwelli Cabdulahi, alias Abdu Willy, y Rageegesey Hadj Hamed sólo ha acumulado unos pocos indicios de criminalidad: básicamente los informes de los militares que los detuvieron y sus propias declaraciones (las de los piratas). Para determinar con seguridad su participación en el asalto al Alakrana tendrían que ser sometidos a una rueda de reconocimiento, algo que sólo podría tener lugar una vez que se liberara a los marineros y volvieran a España.