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LOS ALIADOS

Pakistán trasladó su arsenal nuclear a lugares secretos tras el 11-S

El presidente paquistaní reestructuró el organigrama militar al cargo de las armas atómicas dos días después de los atentados en EE UU

El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, decidió trasladar de modo urgente el arsenal nuclear del país a nuevos emplazamientos secretos dos días después de los atentados del 11 de septiembre. Además, Musharraf reorganizó la estructura militar que supervisa las armas atómicas paquistaníes, todo ello para evitar posibles robos y ataques integristas.

Cuando Pakistán se unió a la ofensiva bélica estadounidense contra Afganistán, el ejército también tuvo que asegurarse de que no hubiera armas nucleares en las bases cedidas a EE UU, según han comunicado fuentes oficiales paquistaníes al diario The Washington Post.

Musharraf colocó al frente del programa nuclear del país a un general de alto rango, Khalid Kidwai, a cuyo equipo sumó a la élite del ejército y los servicios de inteligencia paquistaníes horas antes del inicio de los bombardeos en Afganistán.

Khalid Kidwai ha aumentado el número de soldados y baterías antiaéreas en los silos nucleares secretos, y se ha encargado personalmente de las operaciones de traslado del arsenal atómico.

Más dinero

Ayer el presidente paquistaní visitó EE UU dentro de la gira que está realizando en los últimos días por los países que forman la coalición antiterrorista.

El presidente estadounidense aprovechó la visita de Musharraf para anunciar un nuevo paquete de ayudas para su aliado en la zona, de "cerca de 1.000 millones de dólares" (alrededor de 190.000 millones de pesetas), para afrontar la crisis de los refugiados afganos y mejorar las infraestructuras del país.

Sin embargo, parte de la cantidad anunciada por Bush se refiere también a apoyo financiero ante el Fondo Monetario Internacional y el Club de París, por lo que una cantidad no precisada podría tener un origen multilateral.

Además, fuentes de la Casa Blanca han reconocido que en los 1.000 millones están también incluidos cien millones correspondientes a la ayuda bilateral de los años 2001 y 2002 (50 millones anuales).

"Pakistán es un aliado firme", recalcó el presidente estadounidense. "Sus esfuerzos antiterroristas benefician a todo el mundo", ha manifestado Bush en presencia de Musharraf, que llegó a Washington pidiendo "gestos visibles" por parte de EE UU para que la población paquistaní pueda percibir que Washington tiene en cuenta a su país en esta crisis.