El Gobierno de Israel prepara una "operación de emergencia" para trasladar y acoger a 5.000 miembros de las comunidades israelitas de Marruecos y de Túnez por el deterioro de la situación de los judíos en estos países, según el diario independiente Maariv.
Fuentes políticas no identificadas dijeron al rotativo de Tel Aviv que se ha deteriorado la situación de los judíos en Marruecos, de donde llegarían 3.000 miembros de esa colectividad y otros 2.000 de la de Túnez.
El pasado 11 de abril fue atacada la antigua sinagoga de La Griba en la de Yerba, en Túnez, cuyo Gobierno, antes de reconocerlo, lo atribuyó a un "accidente". En el atentado, atribuido a extremistas islámicos relacionados con Al Qaeda, murieron 19 personas: 14 turistas alemanes, dos franceses y tres tunecinos.
El ministro israelí de Asuntos Exteriores, Simón Peres, ha comentado que "es conveniente traer a los inmigrantes antes de que la información aparezca en la prensa", ya ha lamentado la difusión de la noticia y ha añadido que el asunto "exige discreción".
La Agencia Judía, que se encarga de las relaciones entre Israel y las comunidades israelitas del exterior, también se prepara para una intensificación de la inmigración de judíos de las comunidades de Francia y Argentina, indica el rotativo.