El primer ministro irlandés, Bertie Ahern, ha abierto su mandato como presidente de turno de la UE con el compromiso de avanzar sobre la futura Constitución europea tras el polémico mandato de Italia. En primer lugar, Ahern ha pedido a Francia y Alemania que no apuesten por una Europa de dos velocidades que generaría desigualdades en el seno de la Unión.
MÁS INFORMACIÓN
- Berlusconi acaba el curso con suspenso
- Prodi exige a los grandes que expliquen en qué sectores proponen recortes
- Schröder, Chirac y Blair quieren limitar al 1% del PIB el dinero destinado a la UE
- La crisis constitucional complicará el debate presupuestario de la UE
- Nace una Europa de la Defensa autónoma de la OTAN entre los recelos de EE UU
- Alemania y Francia no ceden ante España en la lucha por el poder en la UE
- El Parlamento Europeo critica a los Gobiernos de la UE por su incapacidad para aprobar la Constitución
- Italia considera que su presidencia de la UE no ha sido un fracaso
Irlanda inicia un difícil mandato al frente de la UE, en el que el 1 de mayo se formalizará el ingreso de diez países del Este y se intentarán resolver las profundas diferencias sobre la futura Constitución europea, aunque reconoce que hay escasas posibilidades de que su presidencia concluya con acuerdos, dadas las graves diferencias sobre el reparto de poder.
"Confío en que tendremos una Constitución (...) pero creo que todavía hay algunos temas fundamentales que hay que resolver" y puede llevar "algún tiempo", ha dicho Ahern en declaraciones a la cadena pública británica BBC.
Además, el primer ministro irlandés ha exigido a Francia y Alemania que no apuesten por una Europa de dos velocidades, después del fracaso de la cumbre de Bruselas a mediados de diciembre. Según Ahern, esta postura causaría divisiones y crearía muchas disparidades y divergencias que "no serían buenas para el conjunto de la población europea".
Respecto a cuál será su posición sobre la Constitución, el primer ministro irlandés ha afirmado que su táctica será asumir el proyecto de texto que dejó la presidencia italiana y posteriormente retomar las negociaciones con los distintos países. "Será un trabajo largo, pero pienso que es inevitable, ya que se tratará de un cambio fundamental para la Unión Europea", ha dicho Bertie Ahern.
La Europa de los 25
Uno de los momentos fuertes de la Presidencia irlandesa será, sin dudas, la fiesta oficial de ampliación de la UE de 15 a 25 miembros, prevista para el próximo 1 de mayo. En esa fecha, Polonia, República Checa, Lituania, Letonia, Estonia, Hungría, Eslovenia, Eslovaquia, Chipre y Malta adherirán formalmente a la Unión. También se encontrará al frente de discusiones cruciales para otros tres candidatos a la Unión: Rumanía, Bulgaria y Turquía. Son tres adhesiones que Dublín apoya a título personal.
Irlanda, con cuatro millones de habitantes, es miembro de la UE desde hace 30 años y presidirá un conjunto de países con una población de un total de 450 millones de personas.