El Gobierno interino iraquí ha anunciado hoy la reapertura de las fronteras terrestres del país y un alivio del toque de queda vigente en varias ciudades, incluida Bagdad y Mosul. Estas medidas habían sido adopatadas para garantizar la seguridad en las jornadas previas a las elecciones celebradas el pasado domingo.
Según el portavoz del Ministerio del Interior, el toque de queda volverá a ser como antes de las elecciones, es decir, durará de once de la noche a cuatro de la madrugada.
Esta medida fue intensificada desde los días previos a los comicios del domingo, en los que la circulación estuvo prohibida entre las siete de la tarde y las seis de la madrugada. Además, el pasado domingo el tráfico rodado estuvo prohibido en las principales ciudades, lo que se cree que minimizó considerablemente el riesgo de atentados.
Entre las medidas de refuerzo de la seguridad aplicadas por el Gobierno interino iraquí estuvo también el cierre del aeropuerto internacional de Bagdad durante 48 horas y la prohibición del tráfico interprovincial.
Los atentados han disminuido en número y gravedad en los últimos días, desde el pasado sábado, día previo a la celebración de las elecciones.