La mayoría de estudiantes (el 76%) y de los padres (casi el 70%) están contentos con sus centros educativos. No obstante, se da un "maltrato oculto" entre los alumnos, sobre todo en forma de críticas e insultos que dicen sufrir casi la mitad de los estudiantes, según un informe del Centro de Innovación Educativa de la Fundación Hogar del Empleado.
Estos son algunos datos de la encuesta Las relaciones de convivencia en los centros escolares y la familia, presentada hoy por Roberto Rey, del Centro de Innovación Educativa de la Fundación Hogar del Empleado y el catedrático Alvaro Marchesi, uno de los autores.
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Las conclusiones del documento apuntan a que el clima de convivencia es positivo a juicio de alumnos y padres, y no se ha deteriorado desde el último estudio realizado por el Defensor del Pueblo hace cuatro años, aunque esto significa que tampoco ha mejorado y que hay problemas, según ha explicado Marchesi.
Los datos, tras encuestar a 11.034 estudiantes de 12 a 16 años y 7.226 familias de Madrid, Cataluña, Aragón, Asturias, Cantabria, las dos Castillas, Galicia, La Rioja y Valencia, muestran que el sólo el 24% de padres y alumnos cree que ha aumentado la conflictividad últimamente, aunque el 79,4% de los chavales sí afirma tener compañeros conflictivos.
Críticas e insultos
Respecto al maltrato, el 49,4% de alumnos dice sufrir críticas o insultos, algo que el 43,6% reconoce hacer. No obstante, las familias creen que hay menos maltrato del que declaran sus hijos. Los autores del informe sostienen, por este motivo, que "el alumnado sufre en silencio". Un 32,6% de los alumnos sufre robos o rotura de materiales. En cuanto a las agresiones físicas, mucho menos frecuentes, el 14,3% de chicos asegura haber sido amenazado o chantajeado, tipo de agresión que asumen como propias el 8,7%. El 12,4% ha sido agredido físicamente y un 13,4% reconoce pegar, actitud más frecuente en el primer ciclo de la Educación Secundaria.
Ante los conflictos, los alumnos piden más participación -el 22,6% está en desacuerdo con las normas de los centros- y denuncian "favoritismos". Sólo el 37,8% cree que el profesor aplica las normas con igual criterio.
Dentro de la convivencia familiar, las tareas domésticas y los estudios "se llevan la palma" a la hora de suscitar conflictos, pues así lo reconocen en el primer caso el 38% de los chicos y el 45,2% de los padres, y el 36,9% de los hijos y el 32,9% de las familias en el segundo caso. En este sentido, el estudio muestra que se presiona más a las hijas con las tareas domésticas y a los hijos con los estudios. A propósito de este punto Roberto Rey ha llamado la atención sobre la diferencia en la percepción de los deberes.