La compañía HotSpot Ámsterdam considera que "la línea fija está muerta", según ha asegurado su fundador y principal impulsor del plan que pretende convertir a la capital holandesa en la primera ciudad enteramente conectada gracias a la tecnología sin cables. El desarrollo de la red inalámbrica ya ha comenzado y sus posibilidades de triunfo son enormes ya que ofrecerá acceso a Internet a través de banda ancha 'Wi-Fi' a precios inferiores a las grandes operadores holandesas. La oferta es tentadora, 256 kilobits por menos de 15 euros.
MÁS INFORMACIÓN
- Telefónica supera los dos centenares de zonas públicas de acceso a Internet 'Wi-Fi'
- Una red 'Wi-Fi' conecta a 100.000 personas en 11 pueblos cordobeses
- 'Wi-Fi' gana la batalla de la seguridad y se asienta como una tecnología "madura"
- El Fòrum legará a Barcelona la mayor área de acceso 'Wi-Fi' de la ciudad
- Barcelona cierra la red 'Wi-Fi' municipal tras las críticas de la CMT
- San Francisco quiere ser 'Wi-Fi'
HotSpot Amsterdam ha lanzado esta semana una red informática inalámbrica con una versión supercomprimida de la tecnología 'Wi-Fi' que se usa para convertir los hogares, aeropuertos, hoteles y cafés en lugares conectados a la Web.
Los siete primeros puestos están funcionando, y conectan áreas históricas que datan del siglo XIII, mientras que la ciudad entera será cubierta por entre 40 y 60 antenas dentro de tres meses, ha informado el fundador de HotSpot Amsterdam, Carl Harper que asegura que su red será capaz de dar servicio a miles de usuarios.
"Continuaremos para cubrir toda Ámsterdam con 125 puestos. La idea es demostrar a los chicos grandes que puede hacerse y que los consumidores pueden vivir con teléfono móvil e Internet móvil. La línea fija está muerta", ha asegurado.
Muchos fabricantes de ordenadores construyen chips 'Wi-Fi' y tarjetas de acceso dentro de sus productos como una característica estándar. Fabricantes de teléfonos móviles como Nokia también han empezado a añadir 'Wi-Fi' a algunos de sus modelos de teléfonos móviles, permitiendo un acceso a Internet mucho más rápido que el que sería posible con las conexiones convencionales GPRS y UMTS ofrecidas por los operadores de telefonía móvil.
HotSpot Amsterdam cobra 4,95 euros al día ó 14,95 euros al mes por una conexión de 256 kilobits por segundo, equivalentes en precio y velocidad a las conexiones baratas de banda ancha en hogares, mientras que por 24,95 euros se comprará una conexión el doble de rápida. Estas tarifas son menores a las cobradas por los proveedores más grandes como la firma holandesa de telecomunicaciones KPN, que vende una hora de acceso WiFi por cinco euros y un mes por 30 euros.