Una de las principales características del mercado de viviendas de alquiler en España es que sean principalmente los particulares quienes las arriendan, en contraposición con el sistema europeo, en donde gran parte del parque está en manos de la Administración, preferentemente local. En nuestro país, el 73% de los inquilinos tiene alquilada la casa a un particular; el 8,3%, al sector público, y el 3,6%, a empresas inmobiliarias.El nivel de ingresos del cabeza de familia no parece tener una relación directa con el régimen de tenencia de la vivienda. Según los datos aportados por el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, el 27% de las familias que tiene ingresos superiores a las 90.000 pesetas mensuales habitan en viviendas alquiladas, pero también lo hace el 25%, de las que ingresan al mes menos de 21.000 pesetas. La mayor proporción -un 33%- se da en el tramo en que el cabeza de familia tiene unos ingresos situados entre las 53.000 y las 90.000 pesetas. Curiosamente, la propiedad se da más en las familias de ingresos más bajos, pero se debe a que en este grupo se incluye una elevada población de tipo rural. El 56,7% de los titulares del alquiler posee empleo, un 6% lo está buscando y el 22,9% está jubilado.
MÁS INFORMACIÓN
Destaca la mala conservación del parque inmobiliario en alquiler. Un 26,3% de las viviendas, es decir, 685.708 según los últimos datos conocidos, están catalogadas como "ruina", 126.097 se sitúan en edificios tipo "corrala" o "corredor" y 19.275 se consideran "infravivienda".
Céntrica situación
Los expertos achacan esta falta de mantenimiento, por un lado, a la congelación de la rentas, que impide a los propietarios acometer las obras necesarias, y, por otro, a la antigüedad del parque. El 30% de todas las viviendas actualmente en alquiler se construyó antes de 1930 y, de ellas, casi el 16% son del siglo pasado.
La gran mayoría -el 78,4%- se localiza en zonas céntricas de las ciudades, lo que contribuye a que sus dotaciones de redes, abastecimiento, acceso o limpieza sean buenas e incluso superiores a la media nacional. En contraposición, existe una verdadera escasez de alquileres en la periferia de las ciudades o zonas de expansión. Además, al ser el arrendamiento de carácter predominantemente urbano y central, el 77% de las viviendas está en bloques de edificios de varias alturas. Aproximadamente la mitad tiene entre 51 y 90 metros cuadrados útiles.
Las capitales de provincia y los centros urbanos con una población superior a los 100.000 habitantes tienen una tasa de arrendamientos del 36% y 32%, respectivamente, lo que supera la media nacional, situada entre el 22%. y el 25% del total de viviendas construidas.
En las zonas rurales la vivienda en alquiler sólo alcanza el 15% y en general se trata de viviendas con rentas antiguas.
Pero incluso entre capitales de provincia hay diferencias apreciables en cuanto al número de alquileres en comparación con el régimen de propiedad. León ostenta el mayor número de arrendamientos, con un 37%, muy lejos del 9,5% de Valladolid, ciudad que ha experimentado un fuerte crecimiento durante los últimos años, coincidiendo con el ascenso de las nuevas construcciones destinadas a propiedad y con la reducción en arrendamientos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985