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CRISIS GANADERA

El Gobierno de Irlanda teme que el virus haya contagiado una granja porcina en el norte del país

El Gobierno irlandés temía anoche que una granja de ovejas situada en el condado de Louth, a unos 30 kilómetros de la frontera con Irlanda del Norte, se convirtiera en el primer foco de fiebre aftosa en la República. El virus no ha atacado la ganadería autóctona desde hace 60 años, pero la confirmación de casos en el Ulster ha llevado al gabinete de Bertie Ahern a reforzar las patrullas policiales en 141 puntos de las carreteras fronterizas.

Dublín no quiere que los granjeros trasladen animales sin permiso y ha ordenado también requisar los productos cárnicos y lácticos en poder de todos los que pretendan entrar en el país procedentes del norte.

En Dublín, por otra parte, los organizadores de las festividades de San Patricio, patrono nacional, han sido canceladas. Así, el próximo 17 de marzo no habrá desfile ciudadano, una cita que congrega hasta 500.000 personas por las calles de la ciudad.

Por su parte, la Comisión Europea cree que el cierre de fronteras al ganado británico es suficiente para evitar la extensión de la fiebre aftosa. Las otras medidas de precaución, como el control de pasajeros y automóviles llegados desde el Reino Unido, parecen haber sorprendido tanto al Ejecutivo comunitario, que ayer no ofreció argumentos sobre su conveniencia. 'Son medidas que cada país miembro de la UE puede aplicar', fue la única respuesta de uno de los portavoces de Sanidad y Consumo, que no precisó qué medidas adicionales son las más adecuadas.

Bruselas recordó que en la Unión Europea hay en este momento 50 millones de dosis de vacunas contra la fiebre aftosa, aunque también señaló que son varios los subtipos de fiebre existentes y que contra el subtipo registrado en el Reino Unido sólo hay 8,5 millones de dosis disponibles.

Respecto a la conveniencia de decretar un cierre de fronteras también al ganado irlandés, la Comisión Europea no lo cree pertinente, dado que en Irlanda no se ha notificado ningún foco.

Sin embargo, mientras el ministerio irlandés de Agricultura esperaba ayer los resultados de los análisis efectuados a las ovejas en cuestión, Francia anunció su decisión de imponer un veto temporal a las importaciones de animales vivos procedentes de la República. 'No pensamos que haga falta llegar tan lejos puesto que ya hemos tomado medidas preventivas y la realidad es que no tenemos caso alguno por ahora', han contestado portavoces ministeriales en Dublín.

En todo caso, Irlanda ha prohibido las exportaciones unilateralmente durante cuatro semanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001