La mayor parte de los países de la Unión Europea están en disposición de generalizar las pruebas de las vacas locas a todas las reses adultas. Y todos, con la única excepción de España, lo podrán hacer antes del 1 de abril. Los dos grandes países productores de vacuno, Alemania y Francia, ya tienen esta capacidad. Ocurre lo mismo con Holanda, Dinamarca, Austria, Bélgica, Luxemburgo, Suecia y Reino Unido, según datos aportados por ellos mismos. Durante las últimas semanas de febrero y este mismo mes, Grecia, Irlanda, Finlandia, Italia y Portugal anunciaron estar en disposición de generalizar las pruebas.
Sólo España ha admitido su incapacidad para analizar todas las vacas mayores de 30 meses, incluidas las que van a ser destruidas, a partir del primero de abril. Esto, en todo caso, será obligatorio en toda la UE a partir del 1 de julio próximo.
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En el último consejo de ministros de Agricultura, celebrado en Bruselas el lunes pasado, algunos países se mostraron favorables a la idea apuntada por la CE de generalizar las pruebas a todas las reses a partir del 1 de abril. España fue el único país que manifestó su oposición.
Las reglas comunitarias en vigor obligan a analizar todas las vacas mayores de 30 meses que vayan a parar a la cadena alimenticia. El análisis generalizado ofrecerá información real de la incidencia de la enfermedad al tener que analizar también a los animales que van a ser sacrificados y destruidos por la caída de ventas. Una eliminación que el Estado financia, pese a no estar destinada al consumo.
El Comité de Gestión del Ganado Vacuno mantuvo ayer en Bruselas su primera reunión para analizar el nuevo régimen de compra de carne con fondos comunitarios. Durante este semestre, con estos fondos y los nacionales se sufraga la compra de reses para su destrucción. Fischler propone cambiar este régimen de forma que se compren reses siempre que el mercado esté hundido y sólo en aquellos Estados miembros que hayan generalizado las pruebas.
Pese a que este sistema se mantendrá hasta diciembre, la Comisión Europea asegura que no ha de suponer un mayor desembolso económico. Alemania ha mostrado su opinión desfavorable a este nuevo sistema, pero el comité puede aprobarlo por mayoría. En todo caso, este semestre se va a pagar con fondos públicos la compra para su destrucción de casi dos millones de vacas.
El Gobierno español amplió ayer la lista de materiales específicos de riesgo (MER) cuyo paso a la cadena alimentaria está prohibido. El Consejo de Ministros, siguiendo los consejos del Comité Veterinario de la UE, decidió que sea retirada del consumo humano la columna vertebral de las reses vacunas de más de 12 años, así como el intestino completo. Los otros MER son el cráneo, incluidos encéfalo y ojos, las amígdalas y la médula.
Sin embargo el Gobierno aplazó la decisión sobre el procedimiento para retirar el espinazo, así como el lugar idóneo para realizar esa operación, se determinará previa consulta con cada comunidad autónoma. Por tanto, productores de carne de vacuno, mataderos, salas de despiece, industrias cárnicas y carniceros deberán mantenerse a la espera.
El secretario general de la Asociación Profesional de Salas de Despiece e Industrias Cárnicas (Aprosa), Manuel González, subrayó que el Gobierno 'ha pasado la patata caliente a las comunidades autónomas', informa Efe.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001