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La dimisión del líder laborista deja la política israelí sin frente pacifista

Amram Mitzna renuncia a la jefatura por el sabotaje de los 'halcones' de su partido

El jefe del laborismo israelí, Amram Mitzna, presentó ayer su dimisión abriendo un vacío de poder en el partido y en la vida política de Israel, que se queda prácticamente sin oposición y sin frente pacifista, en un momento especialmente delicado en el que la comunidad internacional intenta poner en marcha un nuevo plan de paz con los palestinos. Mitzna, de 57 años, heredero espiritual de Isaac Rabin, aseguró que las guerras internas abiertas por los halcones del laborismo le habían hecho el trabajo imposible y abocado a abandonar su puesto.

"Llegué para luchar por la paz, por la imagen social de Israel. Creo que hoy es posible llevar a Israel a una realidad diferente. Pero siento la necesidad de decir que en las circunstancias actuales es imposible liderar el Partido Laborista", afirmó ayer Amram Mitzna, la última estrella fugaz del laborismo, poniendo fin a una jefatura que ha durado menos de seis meses. Es el tercer líder laborista que dimite en menos de tres años.

Mitzna, alcalde de Haifa, ocupaba desde el pasado 19 de noviembre la dirección del partido tras ser elegido por una amplia mayoría en unas reñidas elecciones primarias, en las que ganó a su rival el general y ex ministro de Defensa, Benjamín Ben Eleizer. Mitzna fue elegido para este cargo gracias al voto y el entusiasmo de los sectores renovadores del laborismo que reclamaban reanudar el proceso de paz y el diálogo con los palestinos -en la línea del primer ministro Isaac Rabin- y rechazaban los pactos de gobierno con el partido nacionalista y conservador Likud.

El triunfo de Mitzna y del sector pacifista abrió una guerra interna en el seno del Partido Laborista en la que ha venido jugando un papel importante Ben Eleizer, liderando el sector de los halcones. Las batallas internas no tuvieron ni un solo momento de respiro, se crisparon durante la campaña electoral y se agravaron hasta el infinito a partir del pasado 28 de enero cuando la candidatura y la lista encabezada por Mitzna sufrieron un gran descalabro en las elecciones legislativas israelíes, las más grave de la historia electoral del laborismo, pasando de 25 escaños a 19. Su propuesta de pasar a la oposición, de hacer una cura de salud y una búsqueda de sus raíces ideológicas no fue bien recibida por los halcones, que propugnaban continuar participando en el Gobierno en alianza con el Likud.

Ayer, Mitzna arrojó la toalla. El último utópico del socialismo israelí mantiene, sin embargo, el escaño de diputado. Al despedirse, el ex jefe del partido culpó públicamente a sus rivales de haberle hecho la vida imposible, impedido trabajar y cumplir con sus objetivos. Los acusó de "no haber respetado la voluntad de los electores y haber hecho lo imposible para atentar contra mi capacidad de dirigir el partido". Mitzna acusaba a un solo conspirador: Benjamín Ben Eleizer.

La dirección laborista se reunirá en un plazo máximo de 10 días para decidir su futuro. Algunos sectores propugnan la celebración urgente de unas nuevas primarias. Se habla ya de candidatos, entre ellos, además de Ben Eleizer, otros como Dalia Itzik o Matan Vilnai, líderes más propensos al compromiso entre halcones y palomas.

El Partido Laborista ha quedado descabezado en un momento crítico para Israel, cuando se encuentra sobre la mesa un nuevo plan de paz que trata de suplir a los Acuerdos de Oslo, y el jefe del Gobierno, Ariel Sharon, se enfrenta a las presiones de Estados Unidos y el resto de la comunidad internacional para dar una respuesta a la propuesta de pacificación (Hoja de Ruta).

Hace pocos días, coincidiendo con la presentación de la Hoja de Ruta, Mitzna había hecho un generoso y arriesgado ofrecimiento a Sharon: sumarse a la coalición de Gobierno y formar un gran pacto nacional si aceptaba abrir en serio unas negociaciones con los palestinos y trabajar de manera honesta para llegar a un acuerdo de paz. Su propuesta no tendrá nunca respuesta.

[El presidente de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat, manifestó ayer su esperanza de que el sucesor de Mitzna siga sus pasos y no entre en el Gobierno en detrimento de la paz, informa France Presse]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2003