La ejecutiva del Partido Laborista tiene previsto reunirse hoy mismo para acabar con el vacío de poder dejado por la dimisión de su hasta ahora jefe de filas, Amran Mitzna. Aunque disponen de un plazo máximo de 10 días para decidir su futuro, la dirección laborista colocará en su puesto a un sustituto temporal hasta que se celebren unas nuevas elecciones primarias, que según el secretario general de la agrupación, Ofir Pines, podrían celebrarse a finales de junio.
Menos de 24 horas después de que Mitzna, de 57 años y heredero espiritual de Isaac Rabin, renunciara a la jefatura debido a las presiones de sus propios correligionarios ya se propugnan al menos 10 líderes laboristas para sucederle. Entre ellos, se encuentra el veterano Haim Ramón, el ex ministro de Defensa Benjamín Ben Eliezer, el diputado Matán Vilnaí, el ex presidente del Parlamento Abraham Burg, y algunas fuentes tampoco descartan al Premio Nobel Simon Peres. También se habla de otros como Dalia Itzik o Matan Vilnai, líderes más propensos al compromiso entre halcones y palomas.
Uno de ellos, Ramón, ha hablado esta mañana en la radio pública israelí sobre la difícil situación de su partido, "La renuncia de Mitzna como líder podría conducir al final del Partido Laborista", ha asegurado el veterano laborista. Los opositores "tenían que haberse dado cuenta de que en el momento en que Mitzna fue elegido debían haberlo apoyado como superior y no tratar de hacerlo caer", se lamentaba Ramón.
Las razones de Mitzna
Al anunciar su renuncia, Mitzna, alcalde de Haifa, no dio ningún indicio sobre si abandonará su corta vida en las grandes esferas políticas, aunque sí reveló que continuará ocupando su escaño en el Parlamento. "Renuncio al mandato que recibí de los miembros del Partido Laborista y renuncio como cabeza del partido", indicó anoche en una sorpresiva conferencia de prensa en Tel Aviv. Mitzna, cuyo partido obtuvo 19 escaños en las elecciones de enero, acusó a los "veteranos" de su partido de "haber trabajado incesantemente" para desacreditarlo. "Fui elegido por una inmensa mayoría, pero desafortunadamente había gente en el liderazgo laborista que no se mentalizaban o no lo respetaban y pusieron sus intereses personales por encima de los del partido", manifestó.
El laborista no quiso dar nombres, pero su principal rival en las elecciones primarias de diciembre pasado desde entonces ha sido Benjamín Ben Eliezer, quien ha protagonizado constantes choques con Mitzna y ha empleado su influencia para obstaculizar sus decisiones. Mitzna, que fue elegido hace menos de seis meses, dijo que seguía comprometido en la lucha por sus ideas pacifistas, pero aseguró estar menos seguro de su habilidad para "luchar cada mañana" por su "legitimidad como dirigente del Partido Laborista".
Como parte de su campaña electoral para contrarrestar al primer ministro, Ariel Sharon, Mitzna abogó por una "separación unilateral" de Israel de los territorios palestinos y la evacuación completa de la franja de Gaza. De la misma forma, el hasta ahora jefe de los laboristas rechazó en varias ocasiones sumarse al Gobierno de Unidad Nacional de Sharon, como había prometido a su electorado, pese a que varios de sus correligionarios no estaban del todo de acuerdo con sus posturas.