Un tránsfuga es un inmoral, por lo que no merece representar a los ciudadanos. El PA ha impulsado y participado en numerosas iniciativas dirigidas a restringir las prebendas de las que disfrutan los tránsfugas en los parlamentos. El problema no estriba tan sólo en quitarles los sueldos sino en que PSOE y PP se pongan de acuerdo para acabar definitivamente con el transfuguismo. Todas las actuaciones destinadas a impedir el transfuguismo han sido siempre instrumentalizadas o bloqueadas por socialistas y populares en función de sus intereses. Queremos una nueva Ley Electoral más cercana, equitativa y eficaz con limitaciones para el transfuguismo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de marzo de 2004