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EL FUTURO DE LAS AUTONOMÍAS

El silencio de Josu Jon Imaz para asegurar el diálogo

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, se amparó ayer en el respeto y la lealtad debidos a su anfitrión, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para evitar responder a la mayoría de las preguntas que se le formularon en la conferencia de prensa posterior a su entrevista en La Moncloa. Citó al mítico presidente del PNV Juan de Ajuriaguerra, fallecido en 1978, para resumir la situación en que se encontraba: "El que calla no otorga. El que calla, calla". Esa máxima sirvió al político vasco para encastillarse en la exaltación del valor del diálogo y de la apertura de una nueva fase como fruto de la reunión, y para echar balones fuera en cada cuestión concreta.

La prudencia de Imaz contrastó con la locuacidad que la víspera desplegó el secretario general del PP, Mariano Rajoy, para descalificar al presidente del Gobierno. Sin embargo, la discreción de Imaz estaba directamente relacionada con la importancia que concedió a la reunión. En la conferencia de prensa no quiso dar ningún paso en falso que pudiera entorpecer la buena sintonía que logró con Zapatero y las posibilidades de futuro que se abren a la relación entre el PNV y el Gobierno central, atascada desde hace seis años.

Imaz no dijo nada de los escenarios políticos que se pueden abrir en el País Vasco en función del resultado que arroje la votación del plan Ibarretxe en el Parlamento vasco, prevista para finales de año. Tampoco se pronunció sobre qué puede suceder con el plan Ibarretxe tras las próximas elecciones vascas.

Incógnitas

Ni siquiera se prestó a hablar sobre las declaraciones del ex presidente del PNV Xabier Arzalluz, acerca de la existencia de contactos entre el Gobierno socialista y ETA. "Hoy no toca", dijo parafraseando al anterior presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. E incluso tampoco aclaró si el lehendakari, Juan José Ibarretxe, acudirá a la conferencia de presidentes autonómicos, prevista para noviembre. Todo lo más que dijo fue que depende de las condiciones de su celebración. Quedó igualmente por despejar la incógnita sobre la posición del PNV en la negociación de los Presupuestos del Estado para 2005, ante la que el Gobierno se declaró "optimista". Imaz se remitió a los portavoces de los respectivos grupos parlamentarios.

Pero tanto Zapatero como Imaz hablaron de todo ello y transmitieron su esperanza de que la reunión sirva para echar las bases de una nueva etapa de diálogo. Ambos políticos tienen una creencia común en el diálogo como procedimiento para superar las situaciones más complicadas.

Ambos consideraron natural la ausencia de resultados concretos. "No sería lógico esperar que en la primera entrevista fructificaran resultados clamorosos y espectaculares", señalaron fuentes del Ejecutivo central.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 2004