A los ya tradicionales mensajes informativos de Metro de Madrid, se sumó ayer el molesto "por averías en las instalaciones, el servicio en línea 10 entre las estaciones de Cuatro Vientos y Colonia Jardín estará suspendido durante más de cuatro horas". Y es que el descarrilamiento a las 11.45 de ayer, por segundo día consecutivo, de un tren en Cuatro Vientos -"vital", en palabras de los usuarios de Metrosur que viajan desde Puerta del Sur hasta Cuatro Vientos- dejo en la estacada durante nueve horas a cientos de usuarios que ya de por sí sufren los cortes en seis de las 12 líneas.
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"Llego tarde todos los días al trabajo, y hoy llegaré todavía más tarde; ¡esto es una vergüenza!", se quejaba ayer, visiblemente molesta, Roxana, un boliviana de 33 años que trabaja limpiando dos casas. Por las mañanas, Roxana, residente en Alcorcón, se desplaza a Colonia Jardín, en la línea 10 de metro, donde trabaja.
Antes de las obras, iniciadas el 1 de agosto, Roxana viajaba en Metrosur desde Alcorcón Central hasta Puerta del Sur, donde cogía la línea 10 hasta Colonia Jardín: unos 20 minutos de trayecto. Desde el inicio de las obras -que supusieron el corte en el servicio de esta misma línea entre Colonia Jardín y Cuatro Vientos- Roxana tarda casi una hora y media en desplazarse hasta el domicilio que limpia por las mañanas: "Me levanto a las 6.00, y aún así, llego tarde". La razón: Roxana coge la línea 885 de la EMT -que une Alcorcón con Cuatro Vientos- y que pasa cada 45 minutos.
Si su mañana fue ayer un calvario, su tarde fue todavía peor: "Tengo que estar a las 15.00 en San Fernando de Henares donde limpió otra casa; normalmente hubiese tenido tiempo de ir a comer a mi domicilio. Hoy me voy sin probar bocado", explicó Roxana malhumorada en la estación de Cuatro Vientos mientras lanzaba miradas nerviosas a su reloj de pulsera. Roxana, como otros cientos de usuarios que viven o trabajan en el sur de la región sufrieron la suspensión entre Colonia Jardín y Joaquín Vilumbrales.
En las puertas de la estación, dos agentes de seguridad y dos trabajadores de metro explicaban a los usuarios que el servicio en la línea 10 entre esas dos estaciones estaría interrumpido durante más de cuatro horas, al final fueron nueve. "Ya es una lata venir en autobús desde Casa de Campo a Cuatro Vientos (servicio alternativo de autobuses) como para que encima llegues aquí y te encuentres con que no hay metro por una avería en las instalaciones", se lamentaban Ángel y Sofía, vecinos del municipio de Fuenlabrada.
Si desde la estación de Casa de Campo a Cuatro Vientos el trayecto en suburbano no supone más de dos minutos, la travesía en el servicio alternativo de autobús que la Comunidad ha puesto al servicio de los usuarios- supone más de 10 minutos (sin contar el tiempo del transbordo). "Otra vez, no", grita enfadado Jonathan al enterarse en Cuatro Vientos que el servicio estaba suspendido: "Ayer sin ir más lejos, volvía con mi novia del Parque de atracciones. Eran las 22.30 y se había producido la misma incidencia entre Cuatro Vientos y Joaquín Vilumbrales". Fuentes de Metro reconocieron que el domingo un descarrilamiento en la misma estación provocó el corte del mismo tramo. Cuando el tren arriba a Cuatro Vientos de Puerta de Sur da la vuelta. Para ello, debe cambiar de vías y es en ese momento cuando se produce la avería: el tren se desacopla y descarrila.
La perorata de "el servicio estará interrumpido durante más de cuatro horas" se repitió desde las 11.45, hora del descarrilamiento, hasta las 17 horas. A la 20.30 quedó restablecido el servicio entre las dos estaciones. Desde Metro, explicaron ayer a este diario que "es improbable que la avería se repita".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de agosto de 2006