Sólo cuatro o cinco aerolíneas sobrevivirán a la actual reestructuración del sector aéreo. Así de contundente se ha mostrado la comisaria de Transportes, Loyola de Palacio en una entrevista que hoy publica el diario francés Liberation en la que de Palacio, se queja de las resistencias de los Estados a la concentración de empresas en el sector aéreo y a la desaparición de las compañías de bandera.
"Mientras la UE se dota de una política exterior y de seguridad común, cómo explicar que cada país quiera seguir siendo competente para negociar los derechos de aterrizaje con Estados Unidos en lugar de dejar que la Comisión negocie globalmente", argumenta.
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Según De Palacio, junto a las cuatro a cinco compañías internacionales que sobrevivan, pervivirá un conjunto de compañías regionales. Y da un motivo de peso para tal reducción: "Nuestro mercado es mayor que el de Estados Unidos pero nuestras tres mayores compañías transportan tres veces menos pasajeros que sus homólogas estadounidenses".
En cuanto a posibles ayudas para hacer frente a la crisis generada por los atentados del 11 de septiembre como las anunciadas en Estados Unidos, De Palacio se muestra reticente y recuerda que allí "la situación es mucho más grave" que en Europa, ya que la caída de la demanda llega a más del 70 por ciento.
"No podemos aceptar medidas que cuestionen el equilibrio competitivo y creen discriminaciones entre compañías europeas" porque la situación presente no puede ser la excusa para que se retrase "una reestructuración que es inevitable", subraya.
De Palacio ha admitido, no obstante, que "la crisis actual no puede traducirse en un reforzamiento de las compañías estadounidenses y un debilitamiento de las nuestras. Tenemos que encontrar soluciones que sean compatibles con estos dos imperativos".
Así, explica que se aceptarán "medidas de apoyo que no impliquen ninguna discriminación", como que las aerolíneas no perderán sus derechos de aterrizaje o despegue cuando no las utilicen plenamente.
Otra medida contemplada es que los costos suplementarios de seguridad podrán ser asumidos por los Estados, y la comisaria piensa incluso que "hay que ir más lejos", como, por ejemplo, crear un fondo para afrontar los sobrecostes impuestos por el endurecimiento de las normas de seguridad.
Pero ha rechazado las subvenciones directas, salvo las indemnizaciones por los perjuicios sufridos a causa del cierre del espacio aéreo estadounidense, del 11 al 14 de septiembre pasados.