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AMÉRICA

Los 37 cooperantes españoles continúan su expedición por Colombia tras ser retenidos por un millar de campesinos

Los 68 voluntarios internacionales abandonan el municipio de San Pablo sin haber podido entregar la ayuda

El barco ha partido destino a Morales, otro puerto sobre el río Magdalena, a unos 800 kilómetros de Bogotá, ha informado uno de los integrantes de la misión. Allí, los cooperantes esperan entregar ayuda humanitaria para los desplazados del conflicto civil colombiano.

La caravana fue retenida en la noche del lunes tras llegar a la localidad de San Pablo. El grupo de cooperantes viajan en un ferry en el que transportan alimentos, herramientas de trabajo, medicamentos, material escolar y utensilios de cocina. Los integrantes de la expedición son naturales de Bélgica, Francia, Suecia, Estados Unidos, lrlanda, ltalia, Canadá, Brasil, Alemania y España.

Un periodista colombiano que ha solicitado el anonimato, ha precisado que decenas de campesinos no permitieron bajar la ayuda del barco desde que atracó el pasado lunes en el municipio colombiano por considerar que el destino final sería la guerrilla del ELN.

"Ellos están convencidos con el cuento de que la ayuda es para la guerrilla. Todo el mundo (cooperantes y periodistas) están bien" y han partido para Morales, ha añadido la fuente.

Los ocupantes del barco con la ayuda humanitaria "no estuvieron ni secuestrados ni retenidos en ningún momento y podían bajar del barco y caminar por el pueblo, siempre acompañados por la policía", ha agregado el informante.

La fuente también ha indicado que un grupo de conductores, que debían trasladar a los cooperantes y a la ayuda por tierra a algunas pequeñas localidades cercanas en las que hay miles de afectados por la violencia, se han negado a prestar ese servicio, "seguramente presionados por los paramilitares".

Ellos, los conductores, que previamente habían sido trasladados por la misión, "no quisieron ir a ninguna parte, además porque los caminos estaban bloqueados" por los campesinos, ha agregado.

Región muy peligrosa

Fuentes de la Oficina de Información Diplomática (OID), del Ministerio de Asuntos Exteriores, han indicado que se había advertido a los participantes en la caravana de los peligros que entrañaba la iniciativa.

Fuentes diplomáticas colombianas han asegurado esta mañana que la zona donde se encuentran los cooperantes es "muy peligrosa" debido a la presencia de las Fuerzas Armadas Revolucinarias de Colombia (FARC) en la zona, así como la del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que controla estos últimos años la región y grupos de autodefensa, que "han ido cogiendo mucha fuerza".

Uno de los integrantes del grupo, Gonzalo González, diputado de la Chunta Aragonesista, en declaraciones a RNE ha asegurado que los cooperantes se encuentran bien aunque en situación de hacinamiento en el barco y ha calificado el episodio de "lamentable".

Delegados de los cooperantes se reúnen intermitentemente con representantes de la Defensoría del Pueblo y las autoridades de los pueblos en los que se pretende dejar la ayuda, ha añadido también la fuente.

El martes los cooperantes negaron que su papel sea político, insistieron en que su objetivo es humanitario con desplazados y afectados del conflicto interno colombiano y exigieron al Gobierno del presidente Andrés Pastrana garantías para su movilización.

En San Pablo y varios municipios del norteño departamento de Bolívar se registra desde hace meses una disputa territorial entre distintos grupos rebeldes de izquierda y paramilitares de la ultraderecha.

La misión internacional pretendía, inicialmente, visitar 17 poblaciones en las selvas y sabanas del sur del departamento de Bolívar, una región agrícola y minera para entregar medicinas, herramientas para trabajo de la tierra y frazadas (mantas).

En San Pablo y varios municipios de dicho departamento se registra desde hace meses una disputa territorial entre distintos grupos rebeldes de izquierda y paramilitares de la ultraderecha.