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HACIA LA ILEGALIZACIÓN DE BATASUNA

Batasuna se niega a condenar en el Parlamento vasco el atentado de ETA

PP y PSE dicen que esta actitud justifica la ilegalización y el PNV replica que 'el silencio es silencio'

Batasuna se negó ayer a condenar en el Parlamento vasco el atentado terrorista de ETA en Santa Pola (Alicante), en el que murieron una niña de seis años y un hombre de 57 y resultaron heridas otras 34 personas. En una reunión extraordinaria de la Junta de Portavoces, la Cámara repudió este crimen con los votos de todos los partidos, menos el de Batasuna, que se abstuvo, y exigió la disolución de la banda. El PP y el PSE consideran que la actitud del partido de Arnaldo Otegi constituye una prueba más de su 'amparo y apoyo' a ETA. El PNV, en cambio, argumenta que 'el silencio' de Batasuna es sólo 'silencio'.

La Junta de Portavoces del Parlamento vasco vivió ayer dos convocatorias sucesivas. Al objetivo original de condenar el atentado etarra y dejar patente la actitud de Batasuna se sumó el interés de los tres grupos que conforman el Gobierno autónomo de Juan José Ibarretxe (PNV, EA e IU) para poner de relieve lo que consideran 'estrategias y campañas mediáticas' contra ellos. Este interés de última hora despertó un agrio debate entre los proponentes y los socialistas y populares, que consideraron 'poco decente' equiparar la importancia de ambos asuntos cuando detrás estaba el doble asesinato de ETA en Santa Pola.

Al final, a instancias del PSE y para evitar que se mezclaran ambos asuntos, el presidente de la Cámara, el peneuvista Juan María Atutxa, convocó una segunda reunión de la Junta.

Atutxa había optado por convocar la Junta de Portavoces de forma extraordinaria para condenar el atentado. Evitaba así, para ahorrar trámites, reunir a la Diputación Permanente, que era lo que le habían pedido populares y socialistas tras el doble asesinato. Y fue el propio Atutxa el que redactó el texto que finalmente votaron todos los portavoces (PNV, EA, IU, PP y PSE) menos el de Batasuna, Antton Morcillo, que se abstuvo.

El texto, que no hace alusiones a la posible ilegalización de Batasuna, califica el doble crimen de 'particularmente repugnante' y lo considera un nuevo ejemplo de 'la cobardía, crueldad, e inhumanidad de sus autores' y de quienes 'apoyan esta siniestra actividad'. El Parlamento se solidariza con las víctimas y sus familiares, y se acerca a todos los amenazados por la banda, a quienes este tipo de actos 'genera sufrimiento'.

El Parlamento recuerda que la actividad de ETA es políticamente estéril, y consecuentemente pide a losP responsables de la 'violencia sectaria' que se disuelvan.

Además, expresa la voluntad del Parlamento y de 'la inmensa mayoría del pueblo vasco de continuar trabajando para reforzar la actuación conjunta de los demócratas'.

"Cinismo"

Todos los partidos que suscribieron este texto habían rechazado en bloque, apenas un minuto antes, una propuesta alternativa de Batasuna en la que se aludía al atentado como 'lo sucedido en la localidad de Santa Pola'. El texto, presentado por Morcillo, fue calificado de 'cínico' por los portavoces popular y socialista. Pretendía trasladar la 'solidaridad de todos' a las 'víctimas directas de estos hechos y a sus familiares', y a renglón seguido atribuía el doble asesinato 'a la situación de conflicto que vive Euskal Herria'.

Morcillo aseguró después de la reunión que la Junta de Portavoces había sido una escena más del 'guión ideado por el Estado' para ilegalizarle a Batasuna, una estrategia en su opinión equivocada porque la solución pasa por el diálogo y 'el reconocimiento del derecho de este pueblo a decidir su futuro'. 'No nos vamos a poner de rodillas ni ante Aznar ni ante nadie', advirtió antes de insistir en que 'el conflicto armado es una expresión dolorosa del conflicto político'.

Aunque populares y socialistas ya lo tenían meridianamente claro de antemano, ratificaron que la negativa de Batasuna a condenar el atentado de Santa Pola es una prueba más en el proceso de su posible ilegalización. El portavoz del PP, Carlos Urquijo, anunció tras la reunión que su grupo remitirá el acta parlamentaria al fiscal general del Estado y al Gobierno central para que la incorporen como prueba de la vinculación de Batasuna con la banda terrorista. Urquijo argumentó que 'su silencio es una prueba que transforma la certeza moral de que Batasuna es ETA en una certeza judicial'.

El PSE se mostró más moderado. Su portavoz, Rodolfo Ares, sin ser concluyente, sostuvo que la abstención de Batasuna pone de relieve que 'ampara, cuando no colabora', las acciones terroristas.

Ares también consideró 'inaceptable', aunque con otros matices, la jugada de última hora de los partidos que integran el Gobierno vasco. Si bien reconoció que en la sesión hubo declaraciones muy duras contra PNV y EA, opina que eso no justifica la introducción de un nuevo debate. En la segunda Junta, PNV, EA e IU aprobaron -con la abstención de los socialistas y el no de PP y Batasuna- un texto en el que tras apostar de forma 'inequívoca por vías exclusivamente políticas y democráticas', se critica 'las estrategias y campañas mediáticas que pretenden vincular a proyectos políticos democráticos con la violencia de ETA'. Los socialistas precisaron que su abstención no era definitiva, ya que siempre quedaba el voto de calidad de Atutxa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de agosto de 2002