El presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la dirección del PP han utilizado "malas artes" en todo el proceso electoral de las elecciones del pasado domingo. Así lo denunció ayer con vehemencia el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, que extendió sus críticas a Telemadrid. Ruiz-Gallardón anunció la victoria del PP al tener en su poder el escrutinio del 94% de los votos, cuando sólo se conocía el del 92%. El líder del PP, Mariano Rajoy, intentó minimizar la polémica y dijo que los resultados del escrutinio se facilitaron como siempre, como también lo hacía el PSOE. Como solución salomónica propuso que, en el futuro, no se den datos hasta que el escrutinio esté al 100%.
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Ayer no se habló de "trama" en la sede federal del PSOE, pero sí se culpó en parte al PP de la derrota de su partido. "El resultado electoral está ligado a la presencia en las listas socialistas de dos personas que nunca debieron estar, pero también a las malas artes de nuestros adversarios, que comenzaron la noche del 25 de mayo, prosiguieron a lo largo de la crisis, aprovechándose de los tránsfugas, y se repitieron en la noche electoral", aseguró Zapatero tras la reunión de su ejecutiva.
Para los socialistas, resultó más que extraño que el recuento se parara en la noche electoral cuando se había escrutado el 92%. Del desconcierto se pasó al enfado cuando apareció en escena el presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y proclamó la victoria de su partido una vez escrutado el 94%. Sólo él conocía estos datos.
Ése fue el colofón para que en la dirección socialista el enfado adquiriera tintes trascendentales. Sus dirigentes aseguraron que la forma en la que se estaba produciendo el escrutinio era impropia de una democracia. Y ayer Zapatero lo denunció públicamente: "Todo ofreció un espectáculo lamentable de partidismo. El PP no se comporta como un partido que respete un uso normal de las instituciones democráticas, que están al servicio de todos los ciudadanos y que no puede utilizarse y manipularse para el interés partidario, y aún menos, una noche electoral", proclamó Zapatero para recordar que el 25 de mayo "la izquierda ganó por 30.000 votos y el PP tardó una semana en reconocerlo, y con la boca pequeña".
"El PP ganó ahora por 28.000 votos y Rafael Simancas felicitó al minuto a Esperanza Aguirre. No son iguales: Simancas es mejor que Aguirre", concluyó el líder socialista.
Mariano Rajoy, justo a la vez, intentaba minimizar la cuestión. Calificó de "injustas" las acusaciones de que el PP se hubiera beneficiado de la forma en la que se produjo el escrutinio y consideró "grave" que se acuse a su partido, o al alcalde y presidente en funciones, Alberto Ruiz-Gallardón, de haber manipulado. "Con absoluta franqueza, no creo que la forma en que se dieron los resultados haya sido positiva para el PP, pues pudo haber mucha gente que se acostó el domingo creyendo que el PP no tenía mayoría absoluta y que era la segunda fuerza política en Madrid".
Rajoy, en todo caso, sí admitió que el recuento, tal como podía seguirse por las pantallas de Internet, se paró en el 92% y entonces Ruiz-Gallardón anunció, desde la Puerta del Sol, la victoria del PP. Tras la conferencia de prensa y en conversación informal con los periodistas, éstos le preguntaron si él supo que se iba a producir el anuncio de Ruiz-Gallardón antes de verle por televisión. Respondió que, como con la sucesión, ése es un asunto sobre el que él no debía pronunciarse. Fuentes del PP que estuvieron con Rajoy la noche electoral mantienen que éste y Esperanza Aguirre se enteraron por televisión de la confirmación del triunfo del PP. Lo preveían, con algún temor, desde las nueve y media de la noche por el estudio de determinadas mesas electorales.
Ruiz-Gallardón terció así en la polémica: "No hubo una retención ni una anticipación por mi parte. Una vez que los técnicos me dijeron que con el 94% el resultado estaba consolidado, como presidente de la Comunidad me sentí obligado a anticipar ese resultado mediante la valoración política que hice del mismo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de octubre de 2003