El papa Juan Pablo I felicitó ayer a Nancy Reagan por su actividad en contra del tráfico de drogas. El Pontífice, que concedió una audiencia especial en el Vaticano a la esposa del presidente de EE UU, aprovechó la ocasión para lanzar un llamamiento en favor de una cooperación internacional orientada a combatir esa plaga. Nancy Reagan regaló al Papa un libro y una caja de cristal que contenía una reproducción en miniatura de la Casa Blanca.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985