José María Aznar se ofreció ayer a Ariel Sharon como mediador para sacar al conflicto de Oriente Próximo de la situación desesperada en que se encuentra, a condición de que el primer ministro israelí le garantice que podrá entrevistarse también con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasir Arafat. En ese caso, el presidente español se desplazaría a Jerusalén hoy mismo, según le dijo a su interlocutor. El Gobierno israelí estudiaba anoche esta oferta, que Sharon recibió a regañadientes y que debía obtener también anoche el respaldo de los ministros de Exteriores de la UE.
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El Gabinete de Sharon inició su reunión pasadas las 11 de la noche (10 de la noche en España) y sus hábitos de trabajo permitían prever que hasta altas horas de la madrugada de hoy no daría a conocer la decisión relativa al viaje de Aznar, sobre la que el Gobierno español tenía pocas esperanzas. De hecho, la radio oficial israelí aseguraba anoche que Israel había rechazado el plan de Aznar. Según la misma fuente, "el primer ministro de Israel, Ariel Sharón, ha decidido dejar a Arafat aislado". Por la misma razón, dijo la radio israelí, se ha rechazado la petición de EE UU de que el mediador estadounidense, Anthony Zinni, se reúna con Arafat. Sin embargo, ambos asuntos eran tratados en el Gabinete de Seguridad Nacional, que de madrugada seguía reunido. El portavoz de Sharon, Raanan Gissin, reforzaba la información avanzada por la radio israelí: "Arafat no se va a comunicar [con el mundo exterior] hasta que estemos seguros de que ya no es una amenaza".
El ministro portavoz español, Pío Cabanillas, informó, en efecto, de que la primera respuesta del primer ministro israelí fue que personalmente es contrario a la oferta española. Sólo la insistencia del presidente del Gobierno en la conveniencia de su misión, añadió el ministro, explica que Sharon aceptara finalmente someter el proyecto de viaje de Aznar a la consideración de su Gabinete.
El presidente del Gobierno, en su calidad de presidente de turno de la Unión Europea, pasó ayer hora y media al teléfono con el primer ministro israelí, según fuentes de La Moncloa. En el transcurso de la conversación, el español reiteró los argumentos ya expuestos en la última charla telefónica que ambos dirigentes mantuvieron el pasado viernes y que Aznar expuso de nuevo a Sharon el martes por carta: que la solución del conflicto no puede ser militar, según reafirmaron los Quince en el Consejo Europeo de Barcelona; que Yasir Arafat es el único interlocutor palestino legitimado en las urnas y que es preciso aplicar de inmediato la resolución 1402 aprobada el viernes por la ONU, en su doble vertiente de proceder simultáneamente al alto el fuego y a la retirada israelí de las ciudades palestinas.
Aznar pidió, en consecuencia, a su interlocutor que permita las visitas a Arafat, empezando por la suya propia, mientras se levanta el cerco sobre Ramala, y que autorice el suministro al líder palestino de alimentos, electricidad y agua. Sharon habló de los últimos atentados sufridos por Israel y exigió que la UE apoye su lucha antiterrorista. Aznar le insistió en que no puede haber paz mientras se impida una solución política.
El primer ministro francés y candidato socialista al Elíseo, Lionel Jospin, preconizó ayer el envío a la zona de una "fuerza internacional de interposición y observación", informa Efe. "Es hora de que los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU asuman sus responsabilidades", dijo Jospin al presentar "a título personal" su propuesta de envío de dicha fuerza. Una fuerza de interposición y observación, dijo, "facilitaría" la aplicación de la resolución de la ONU -que pide el alto el fuego entre israelíes y palestinos y la retirada israelí de Ramala y otras ciudades palestinas-, y "reforzaría la seguridad" de ambos pueblos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002