Comienzan los empujones en la carrera por el título, que tiene a cuatro aspirantes en una distancia de tres puntos. Después del largo y meritorio recorrido de la Real Sociedad como líder del campeonato, ha llegado el momento del Real Madrid, que ha alcanzado la primera plaza tras una paciente persecución.
La Real se estrelló en Valladolid, donde encajó tres goles muy pronto y no encontró la forma de reponerse. En las últimas semanas había dado síntomas de flaqueza, como si le faltara aliento para mantenerse en la primera posición. La Real boqueaba en su esfuerzo y ha visto la llegada en tromba de los tres últimos campeones -Real Madrid, Valencia y Deportivo-, de manera que la Liga vuelve a su territorio natural, con los favoritos habituales. Falta el Barça, con un aspecto mejorado -empató en Pamplona- pero todavía convaleciente.
El Madrid no se descuidó en Vitoria. Aplastó al Alavés con una descarga de goles, tres de ellos protagonizados por Ronaldo, imperial en lo que siempre le ha caracterizado: la carrera imparable, el regate y la definición. Su contribución al Real Madrid es de primer orden, a pesar de los prejuicios instalados desde su ingreso en el club. Se dijo que su fichaje respondía a una política estrictamente comercial; se habló de un escueto calendario que no le permitiría jugar más de 30 partidos; se dio por supuesto que su contribución sería escasa fuera del Bernabéu; se le consideró pernicioso en un periodo de sequía de goles en el equipo; se le acusó de vago... Pocos jugadores han sufrido tantos prejuicios, cosa todavía más extraña cuando Ronaldo es un indiscutible del fútbol, un crack de nuestro tiempo.
En Vitoria se cumplía la primera vuelta de Ronaldo en la Liga. La realidad es contundente: máximo goleador del Madrid con 13 goles, la mayoría de ellos conseguidos fuera del Bernabéu, casi todos goles ganadores, bellísimos en un altísimo porcentaje, sin descanso reparador, porque Ronaldo siempre es titular. Su contribución ha sido decisiva en el estirón del Madrid durante el invierno. Con Ronaldo, el Madrid es mejor porque es un equipo más versátil, con un abanico mayor de posibilidades en el juego de ataque, definitivamente más eficaz.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2003